miércoles, 8 de marzo de 2023

El gancho del carnicero

 



El gancho de carnicero lo explica todo.

El carnicero apaga la luz

y tú sigues fría y sin fuerzas
esperando al día siguiente.

El carnicero te cuelga por el gancho

y tú sonríes, con la boquita un poco abierta,
como si te alegraras de tu propia venta.


No tienes tiempo de cuidar, de cuidarte, de cambiar el pañal a tu padre
de escribir poemas a quien amas
de pensar con los ojos cerrados en el aire y en los pájaros;
los pájaros también cuelgan de un gancho
si acaso imaginar unos momentos antes de cerrar los ojos y dormir
si puedes dormir.


El carnicero come y deglute tus entrañas, tu trabajo, tu salario, tu privacidad
y se ríe de ti parcelando tu naturaleza
como si el agua se pudiera parcelar, que no se puede;
pero
se puede emponzoñar y echar sus babas y el líquido de los circuitos
de su coche de verdad.


Y viene la tormenta y no ves al carnicero
que no está en esta ciudad que fue muerte y ahora llama a la muerte,
y quizá reacciones cuando la riada
se lleve tus pies
en ese sótano –que crees que es la totalidad del mundo- donde cuelgas
del gancho
del carnicero.


Esther González
"Tienes tú un caballo dentro" (2020)
Poemas del último mundo.

Fotografía: Dora Maar (1935).

sábado, 21 de enero de 2023

En la ciudad de Patricia [Highsmith]

 




En la ciudad de Patricia
hay un palacio de Justicia
pasa un río
y un nudo de carreteras.

Ella es dependienta en Nueva York
y la señora Aird compra muñecas para su hija
y ahí empieza todo.

La historia acaba bien,
escrita con seudónimo
para alivio de los puritanos;
pero no es la vida, no acaba
como la vida.

El Dios de la Justicia se ha ido
y queda una mujer con los ojos vendados.

El nudo está en tu garganta.

El río pasa, a ratos casi limpio;
a veces roto, envenenado,
como la vida.


"Tienes tú un caballo dentro"
Esther González.



publicada con seudónimo en 1951



lunes, 7 de noviembre de 2022

Curie

 




 

                                    Las manos de Madame Curie
                                    se mezclan con mi sangre.

                                    Un mar que pinta de azul
                                    una vena en mi pecho
                                    un hilo
                                    de la garganta al pezón.

                                    Las manos de Madame Curie
                                    se queman con mi sangre.

                                    "Bolsillos en las piedras"
                                     Esther González.





Imagen: Retrato de Marie Curie, autor desconocido. 
Fuente: commons.wikimedia.org (coloreada en 2020).

sábado, 13 de agosto de 2022

Pintada como un picto

 



Pintada como un picto 

ésta es otra última batalla sin sonrisa, 

otro día que acaba  

como un poema de amor. 

 
Pintada en la batalla 

un día cualquiera, 

sigo caminando, 

subiendo a cada parapeto 

con la cara verde 

del gas. 

 

Corro hacia delante, sí, 

con los pies más descalzos que nunca, 

un beso helado en las entrañas, 

las balas que pasaron cerca, 

porque un silencio, 

un cruel espectáculo, 

tiene más fuerza 

que un obús. 

 

Paciente recorro en la noche 

la Tierra de Nadie en sueños, 

reparo los alambres 

de trincheras de las que nadie sabe. 

 

Es una luna verde 

escondida  

en un beso helado. 

 

Pintada como un picto, 

ésta es otra escaramuza, 

un silencio que taladra oídos 

como el disparo largo de un recuerdo. 

 

Y eso es todo, 

pintada como un picto.  


Esther González. 

Marzo. Poemas de amor y tiempo”. 


Fotografía: "Ella Young", de Ansel Adams.



 


miércoles, 16 de marzo de 2022

Escribir en sánscrito

 





         Escribir en sánscrito

con naturalidad

puntuar y adornar las palabras

pensando en un elefante engalanado

en la nuez de un muchacho

en el ojo que adivino en la frente de ella.


Que me llegue el trance como ahora

escribiendo un poema.


Un poema en el agua

un poema que no se detenga

cuando se ha terminado el papel.


Un poema en sánscrito

un poema en tu cara.



"Tienes tú un caballo dentro". Esther González.

Imagen: Parte central de la "rueda de la vida". 
        Monasterio budista de Kopan, Katmandú (Nepal).