domingo, 6 de octubre de 2019

Las fachadas de Semuret

Escuela de Música.Toro, Zamora.


Toro, Zamora.


 Toro, Zamora.


 Cine "Imperio". Toro, Zamora.


Toro, Zamora.


Zamora, Plaza de Sagasta.

 Zamora, esquina a calle Balborraz.


 Zamora, esquina a Rúa de los Notarios.


Zamora, calle Balborraz


Calle Santa Clara


Bajada calle Herreros, Zamora.



Semuret es uno de los nombres que se citan en los antiguos escritos en árabe para referirse a la ciudad de Zamora, “la capital de los gallegos”.

Lo explica así un cartel bien visible en el escaparate de una de las librerías visitadas, con ese nombre, centenaria, en la que conviven títulos que envidiarían muchos lugares de venta de libros de capitales más grandes, y las necesidades didácticas de los zamoranos más jovencitos.

Dice también el cartel que Semuret significa “Ciudad de las turquesas”; o “Ciudad rodeada de árboles”, si seguimos los dialectos bereberes.







Fotografías: Esther González.

domingo, 4 de agosto de 2019

En sus propias palabras. Cuatro escritoras en el Festival Celsius (Avilés).

De izquierda a derecha: Anna Starobinets, Johanna Sinisalo, Frances Hardinge y Sara Pinborough, durante la firma posterior al encuentro "Creando personajes femeninos con los que identificarse."

El pasado viernes, 20 de julio, pudimos disfrutar de dos eventos celebrados en el Festival Celsius.

El primero consistió en la presentación de la novela “El núcleo del Sol”, de la autora finlandesa Johanna Sinisalo, de la mano de una escritora tan estimada como Lola Robles, y contando con la ágil y precisa traducción de Diego García Cruz en ambos actos.

El punto de partida de “El núcleo del Sol” es una Finlandia convertida en un Estado totalitario, en el que se crean mujeres sumisas con características al gusto del género masculino dominante, y donde las prohibiciones y el control sobrepasa el absurdo:

 “En mi novela, las mujeres han perdido su autodeterminación sexual. Refleja (….) nuestro mundo, en el que [se regulan] determinadas sustancias.”

El café está prohibido, por ejemplo; lo que puede “resultar placentero”.
Y una vez que comienzas a regular, a controlar, a prohibir, “¿dónde marcas el límite?”

La filosofía de ese mundo distópico –tal vez próximo a nuestra sociedad, con un par de empujones más- es que “siempre habrá alguien (…) que sabe mejor que tú lo que es bueno para ti.”


“Pretendía satirizar las sociedades que [intentan] controlar [a toda la población]” y “la sexualidad femenina”
“Mi objetivo es que el lector disfrute (…), que sienta la necesidad de continuar.”

¿Estamos hablando de una realidad futura?:
El Movimiento de Liberación Masculino de Finlandia “es una de mis inspiraciones: El Feminismo se ha pasado de la raya y hay que volver a ponerlas [a las mujeres] en su sitio.” La idea es que ellos hacen el servicio militar “y ellas deben ir a un burdel pagado por el Estado (…) Por esos surge la necesidad de escribir esta sátira.”
La autora les interpela: “¿De verdad queréis vivir en un mundo así?”


Y concluye: “Creo que sí, que nos estamos acercando [a esta distopía].”
Lo que hasta hace unas décadas parecía impensable, ahora se nos muestra como una realidad cada vez más cercana.

Con respecto a su escritura, Johanna Sinisalo considera que  le distingue “mezclar elementos tan dispares.”



Ya por la tarde, en una sesión conjunta -conducida con sobriedad y acierto por Sofía Rhei-, Frances Hardinge, Johanna Sinisalo, Anna Starobinets y Sarah Pinborough abordaron un tema tan sugerente como “Creando personajes femeninos con los que identificarse”.


Las cuatro autoras nos hablaron de sus personajes femeninos, y sus herramientas para lograr que los lectores empaticen con ellos:

Frances Hardinge (Brighton, Reino Unido, 1973):
Destaca de sus personajes “la pasión de Faith”, la protagonista de su novela “The Lie Tree” (“El árbol de las mentiras”): “Es una chica enfadada, profundamente frustrada.”

Tiene que ser alguien que dude de sí mismo, con defectos; si no tiene defectos es aburrido; si no es vulnerable, es aburrido: “[tienes que ver] su alma en el papel”. 
"Lo que me gusta de Faith es que duda de sí misma… Tiene la capacidad de crecer.” Es importante describir el grado de detalle de esta evolución.





Johanna Sinisalo (Sodankylä, Finlandia, 1958):
“Tienen heridas que tratan de ocultar y lidian con ellas todo el tiempo, y creen que nadie puede comprenderles (…), en un ambiente hostil (…) Que vayan creciendo y se vayan desarrollando.”
En su obra “Ojo de cristal” [2006], una guionista de culebrones muy popular en Finlandia crea mundos que se convierten en reales: “la solución (…) es ser la autora [de los guiones] de su propia vida.”


Anna Starobinets (Moscú, Rusia, 1978):
“Los personajes no pueden ser perfectos, tienen que tener algún tipo de debilidad (…), odiarse a sí mismos, [el lector lo entiende]. El sufrimiento te ayuda a esa conexión.”
“[Soy cruel con mis personajes femeninos], mi favorito es Hanna” [de su novela “El Vivo”, 2011]. Situada en una sociedad futura donde no existe la muerte, sino “la pausa”, y todos deben quererse, Hanna da a luz a un niño que no está en la “lista de vivos”.



Sarah Pinborough (Milton Keynes, Reino Unido, 1972):
“Escribo thrillers, en especial con protagonistas adolescentes. Mi “Cenicienta” es muy diferente del original. Va en un viaje muy rápido hasta convertirse en otra persona.”
“Muchas veces, menos es más (…) Prefiero que un personaje esté al borde de las lágrimas, porque hay fuerza interior (…) Prefiero que los personajes no caigan bien, que sean interesantes.”
“Yo creo que los seres humanos no somos buenos (…) Sinceramente, la amabilidad me aburre.”


Ya en la última parte del encuentro, las autoras mencionaron sus personajes femeninos favoritos, y explicaron cómo introducían “percepciones autobiográficas”:

Frances Hardinge:
 “Las incluyo transformándolas muchísimo (…) Si fueran un cuadro, serían la pintura.”


Johanna Sinisalo: Pipi Calzaslargas (“She is friendly, strong, humor sense”); divertida, inteligente. “Hace lo que le sale de los ovarios.”
“Sólo puedes usar lo que tienes dentro de tu cabeza.”


Anna Starobinets:
Baba Yagá. Impredecible, trata de salvarte … “El caso es que no es buena (…), es un mito muy antiguo, [una "medio muerta"].”
“Uso todo y a todos los que me rodean.”


Sarah Pinborough:
“Eva al desnudo”: “Las tías tenemos que ser guapas, estar a tope..."
Otro personaje sería la Reina de Hielo, de “Narnia”, lo que le pasa es que es una “incomprendida.”
“Lo único que puedes hacer es basarte en tus propias experiencias, [en mi caso] los asesinatos…”



Nota.- Las citas son textuales, y entre corchetes he tratado de de reflejar o sintetizar lo expresado por las autoras que no me ha sido posible transcribir en el momento.

jueves, 30 de mayo de 2019

Antes de ser quemada



Antes de ser quemada
vi un caballo blanco dirigirse al valle
un anillo de plata
una mesa puesta
la piara de obispos y reyes
ante Dios.

Vi un juramento escrito en el cielo
volaba como un ángel y luego se quedó quieto
los ríos de Babilonia fueron sonrisa
en la boca de los ciervos.

Sonó una trompeta y se abrió la tierra
gritaron todas las criaturas con dientes.

Un feroz galope de armaduras vacías
redobló sus fatales esfuerzos en el orbe.

Quise ganar una batalla
en lugar de ganar una isla;
quise honrarme a mí y a otros
en lugar de arrodillarme;
seguir mi corazón.

Y cuando estuve en paz,
los hombres me arrebataron el cuerpo mortal.

Porque nada más temían de mí
ni poseían.

© 2019 Esther González


Fuente imagen: https://carvehername.org.uk/joan-of-arc-7-may-1429/

jueves, 18 de abril de 2019

La angustiosa experiencia humana de Tetsuya Ishida


"Retirado", 1998


Sin título, 1997


Refugio en el váter, 1996


Pubescencia, 2004


"Búsqueda", 2001


Sin título, 2001


"Respostar comida", 1996


"Silla del jefe de departamento en un edificio abandonado", 1996


"Persona que ya no puede volar", 1996


Sin título, 1996


Cuadernos, 1993-2004 


Cuadernos, 1993-2004 


"Prisionero", 1999


 "Decidido por mí mismo", 1999


"Perdido", 2001




Palacio de Velázquez, Parque de El Retiro, Madrid.
Hasta el próximo 8 de septiembre.



Fotografías: Esther González (excepto retrato del pintor).


domingo, 13 de enero de 2019

Mi padre vio un lobo




Mi padre vio un lobo.

Castañas asadas
fueron su cena de Nochebuena
y la de sus siete hermanos en la niñez.
Comió un huevo por primera vez
a los veinte años.

La leche se la daban caliente
cuando había visitas.
Su madre murió en el último parto.
El era el penúltimo.
Al menos la madrastra puso orden
y fue buena con ellos.

En medio de la niebla de su mente,
cuando aún se sostenía de pie
y yo le ayudaba a orinar,
sujetaba con pudor sus pantalones medio caídos
y miraba al suelo
mientras yo le decía
que no pasaba nada y que se sentase en el inodoro.

Un día al atardecer,
cuando me marchaba,
incluso habló con claridad
y me dijo que cogiese el tren
en un lugar
donde no hay tren.

Nunca sabemos qué piensa o qué siente.
Sólo se apaga.

Mi padre, que vio un lobo.

© 2019 Esther González


sábado, 22 de diciembre de 2018

Sentiría una culebra eléctrica



No te besaría en los labios.

Sentiría una culebra eléctrica
rápida e inesperada en la espalda
un día de luz en las cejas
la cerradura enorme sin puerta que una llave abre
el jinete con ojos vendados sobre un caballo que no le conoce.

No te besaría en los labios.

Un reloj daría las horas sin sonido
un reloj se pararía en las miradas.

Recordaría el vuelo del halcón y los cernícalos
las nubes de grullas y vencejos
las acuarelas escurriendo flamencos.

No te besaría en los labios.

Abrazaría tu silueta a cincel
contendría la respiración y el universo entero
enterraría tu miedo y mis miedos.

Pero

no te besaría en los labios.

© 2018 Esther González


Imagen: Nure-Onna. Mitología japonesa. Pintura a mano de autoría desconocida (mediados s. XIX)

sábado, 8 de diciembre de 2018

En la piscina de Siloé




En la piscina de Siloé
busqué a los resucitados.

Había tantos
que no te vi.

La fiesta duró hasta la última hoguera,
hasta la última botella.

Sé que dormías porque te vi dormir,
y en tu rostro los ojos cerrados
hablaban de sueños.

Entrelazabas las manos y subía tu pecho,
tus labios llenos de pulso
me durmieron.

Subí sin escaleras ni pies
el camino al Sinaí.

No recuerdo si había camino.

Sólo que me alcanzabas
y compartías conmigo el agua.


[Siegfried Sassoon se reencuentra con sus camaradas
                                 y su amigo Robert Graves]


© 2018 Esther González.
"Cuerpos lavados por los ríos. (Los árboles invisibles)".
Imagen de cabecera: "City of David", de Yoav Dothan (2009).















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