martes, 27 de octubre de 2026

Exposición "Retorno", de Alfredo Piquer: profundidad, vocación y esencia.

 Radiaciones, 2025



"Qué duda cabe de que tengo una deuda, incontestable, con Altamira, con los artistas de Akrotiri, con los talleres del "Cerámico" en Atenas, con Zeuxis, con los pintores del Gótico, con la Sezesión de Viena... pero, sobre todo, con la época que me informó en la juventud, con la abstracción española de los 60's: "El Paso", "Dau al Ser", Millares, Francisco Farreras, José Luis Sánchez, Antoni Tapies..."

Lo primero que me llamó la atención de las pinturas de la exposición fue su profundidad y personalidad.

Alfredo Piquer entró en la Facultad de Filosofía y Letras con dieciséis años, con la dicotomía en mente entre la pintura y la poesía.

Sería la exposición de homenaje a Manuel Millares en 1972 lo que le decidiría de una manera "determinante" y, tras la licenciatura en Historia Antigua, vendría su formación en Artes Aplicadas casi a la par que la de Bellas Artes. 

                                                                YSL, 2025

Docente e investigador de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (1999-2021), autor de diez poemarios (revistas de literatura y antologías aparte), seguramente es quien mejor nos puede acercar a "Retorno".



Alfredo, el impresionante volumen de tus estudios e influencias me generan una gran admiración (y un poquito de envidia) y, quizá después de leer tu dilatada trayectoria, sin conocer tu obra anterior a los años 20, quizá entiendo mejor las pinturas de esta exposición.
En ellas hay definida personalidad, limpieza, búsqueda de convergencia más que de síntesis... No sé si voy bien encaminada...

Está claro que esos estudios fueron esencialmente vocacionales y muchas veces pienso que no había en ellos ningún tipo de meta práctica o ‘materialista’, por decirlo de algún modo. 
Los teóricos costaron algo más de esfuerzo, es verdad, y los referidos a artes plásticas fueron casi simultáneos y unos apoyaban a los otros. Pero sobre todo estos, garantizaban el conocimiento y la capacidad, con un estilo u otro, de la representación de la realidad. 
Y, sin embargo, como sabes que he explicado hace poco, desde muy pronto busqué un arte esencial, sin la anécdota de la figuración. 
Otros valores, personalidad o limpieza (me han tildado, tal vez con acierto, de “contundente”), son “a posterioris”, es decir, resultado no buscado, que quizá refleje una manera de ver las cosas. Sí creo que hay síntesis en la medida en que con los años se decanta técnica, método y recursos, formas y cromatismos, por tanto, evolución.

                                                      Rectificaciones, 2026


Además de profundidad, estos collage me transmiten solidez, llegar al concepto desde la materia; me parece distinguir una forma central, similar a un yunque, en casi todas ellas. Igual tienen más razón los que hablaban en la sala de "naufragios" o "pecios". 

“Yunque” es una muy acertada imagen o comparación. Alguien me ha dicho que esa forma o esa composición está en mis cuadros casi de un modo obsesivo. En algunos cuadros las formas responden a la física de la gravedad y están abajo; en otros sin embargo se diría que cuelgan de la parte superior. 
En realidad no hay tal; se trata de un plano compositivo que quiere estar ajeno a cualquier ley que no sea bidimensional. Es en realidad el espacio vacío el que sostiene o explica o justifica la forma como concepto contrapuesto. Y puede que también haya una evocación subconsciente de esos ‘naufragios’ en sus formas, aunque ahí creo que hay más una categoría de tipo poético.

                                                            Territorios, 2025


Escuché a otros asistentes una voz muy interesante: "industrialización", refiriéndose a algunas obras expuestas.
Sin ser una entendida ni mucho menos, me viene a la cabeza ciertos recuerdos del constructivismo ruso, de las colecciones del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid o de la Colección del Museo Ruso de Málaga. 

Puede ser. También me han dicho que hay una evocación "industrial".
Más de una vez he contado que siempre me han fascinado los motores; pero no desde el punto de vista de un mecánico o un ingeniero, sino como una composición abstracta cuyos elementos no tienen referencia figurativa alguna, sino que están diseñados únicamente con base en la función a desempeñar.
Además, los elementos de un motor se acoplan en una única caja con lo que componen, al levantar la tapa que los oculta en un plano abstracto. Por otro lado, el metal posee un brillo propio especial y, aún sucio u oxidado, es trasunto siempre del paso del tiempo. 
Hace años utilicé el collage para evocar ese tipo de plástica, tal vez ese resabio actual de lo industrial o lo mecánico en mis cuadros. Sin embargo, la técnica no se prestaba coherentemente a ninguna figuración, y decidí incurrir en imágenes más informalistas y menos figurativas.

                                                        5G, 2024

La poesía ha estado siempre ahí, contigo, mezclada con tu trabajo plástico, influencias, ambiente familiar. 
Desde 2005 coordinas el Aula de Poesía del Círculo de Bellas Artes. Impresiona saber que "volviste" a la poesía tras escuchar (1998) el tema The host of Seraphim de Lisa Gerrard (Dead can dance).
Casualidad o no, te puedo decir que mi gato dejó de dormitar cuando comencé a oírla... La creatividad más auténtica tiene mejor entrenados, vivos, los sentidos... 

Ja, ja. Los gatos son sabios. Vigila al tuyo no se te vaya a hacer poeta, o quizá ya lo sea un poco. Pero tienes razón. Y aquella canción evocaba los folklores ancestrales de los Balcanes y me sigue pareciendo emocionante. 
Mis títulos me delatan, y eso que hace años, en un par de exposiciones, quise aunar plástica y poesía. Fue a base de poner nombre o título a los cuadros recurriendo a versos, incluso largos, un poco extractados de los poemas. Pero, sinceramente, siendo los cuadros completamente abstractos, la cosa no funcionaba del todo. De otro modo puede que en las propias formas, composiciones, materiales o cromatismos pueda haber algo de poesía implícita.
Ahora soy, desde luego, de títulos, en general bastante más cortos.


                                              Spacecraft. Ad astra, 2022 (detalle)


Para finalizar, una curiosidad: me han sorprendido (y atrapado), las dos "Spacecraft"... 

Bueno, ya hablaba de esa fascinación de siempre por lo mecánico o lo industrial. Las naves espaciales y todas las connotaciones que implican en muchos otros terrenos, podríamos hablar no solo de ciencia sino también de ciencia-ficción, siempre me han motivado (con 14 años mi héroe fue Edward White y su primer paseo espacial fuera de la cápsula Gemini 4). 
Y como el diseño de los motores, efectivamente, responden a ese espíritu constructivista de interacción y conjunción de líneas perpendiculares y en esa medida tal vez racionales. 
Sin embargo, en este momento, como creo que refleja la exposición actual, he buscado una mayor coherencia entre los materiales y la técnica utilizados y las formas y los “temas” de los cuadros que pudiesen, además, recurrir a calidades y texturas puramente matéricas, aún planas, como las que proporciona el papel.




"...regreso a la abstracción porque se partió de aquella fascinación juvenil por un arte esencial sin anécdota. A partir de ahí, el concepto se vuelve axial y permanente por básico y verdadero. Y la pintura, como gran concepto; y el collage como el modo más básico y eficaz para obtener un resultado compositivo cuando el cuadro alienta sobre ese espíritu de abstracción matérica y en cierta medida, constructivista y racional y porque permite materiales, calidades y texturas que de otro modo serían imposibles".

"Ut pictura, poesis", apunta Alfredo citando a Horacio.
"Como la pintura, así es la poesía"

Gracias.



Alfredo Piquer. "Retorno"
Centro Cultural Galileo
Calle Galileo, 39 Madrid
            Hasta el 30 de octubre de 2026



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